“…y serás bendición.”
[Génesis 12:2]



“Bendiciendo te bendeciré,
y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo,
 y como la arena que está á la orilla del mar;
y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos.”
 [Génesis 22:17]


Nada puede compararse a la dimensión de esta maravillosa promesa que Abba nos hace a cada uno de sus hijos, pues en ella está incluida nuestra adopción y transformación en la semejanza de Jesús. ¿En qué manera?

BENDICIÓN
En el lenguaje divino, es la acción de Dios para hacer el bien, en toda su capacidad y con todos sus recursos.

Verte siendo UNO con Dios exige el ser santificado de todo el raciocinio humano. Todos los factores limitantes tienen que ser removidos de nuestro espíritu para que podamos recibir y funcionar en la mente de Cristo.  ¿Y cómo funciona la mente de Cristo? ¡Funciona en UNO con el Padre! Jesús nunca se mide a sí mismo y hace por sí mismo; en sus propias palabras nos explica: “Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, él hace las obras.” [Juan 14:10] Jesús se sabe “habitado” por el Padre, y con el gozo de que el Padre haga sus obras en UNO con él. Es así que el Espíritu Santo nos dice” “que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.” [2 Corintios 5:9].

Cada uno de los hijos en la familia divina somos llamados a ser UNO con Dios y a participar en las obras de Dios. ¿Y qué hace Dios? ¡Dios hace el BIEN! ¡Dios BENDICE!

Esta es la invitación que Abba pone frente a nosotros hoy:

¡Ven a ser BENDICIÓN en UNO conmigo!
 
Estamos en un mundo rodeado de tragedias y maldad, mas no como víctimas del mismo, ni mucho menos del príncipe de este mundo; somos, cada uno de los hijos de Dios, su respuesta a la necesidad de la humanidad; somos llamados a BENDECIR.

¿Cómo vengo a ser BENDICIÓN en UNO con Abba?

El propósito de este boletín quincenal de HT es precisamente funcionar como una herramienta que facilite que conozcas sobre los diferentes escenarios, personas y lugares en los que eres invitado(a) a ser bendición. La información aquí presentada, no pretende ser un folleto para que te leas, sino una propuesta de amor de tu Padre para que PARTICIPES ACTIVAMENTE de las obras que Él preparó de antemano para que andes en ellas.

Para responder a la pregunta de cómo comenzar, te animamos a considerar estos  tres asuntos prácticos:

1. Reconoce que es contigo que Abba quiere fluir su vida.  Tú eres su hijo(a) y este es el único título que necesitas para saberte autorizado para ejercer y participar de su propósito.
2. Recibe la provisión absoluta que te apodera para hacerlo.  Tú eres heredero(a) y coheredero(a) juntamente con Cristo;  Abba no te ha dado mucho, te ha dado TODO.
3. Identifica que el momento para que Abba haga de ti su respuesta a la necesidad de la humanidad es ahora.  Tú le has creído y de tu interior YA están fluyendo ríos de agua viva incontenibles.  ¡No fuiste creado para ser un oásis, sino para ser una Fuente de Vida igual a tu Hermano Jesús!

De tal forma, que lo que tú has visto como un tiempo de “espera en Dios” para que algo ocurra alrededor tuyo, en realidad es un tiempo en el que Abba está a la expectativa de tu respuesta.

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