27. ¿Cómo trabaja la Misericordia?

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Bueno, así que, ¡Ahora sé que estoy seguro y a salvo en la mano de mi Padre, dentro de este ambiente que Él llama Misericordia!

Sé que la Misericordia está compuesta de cosas muy importantes, que fueron preparadas y proporcionadas, para hacer posible que yo pueda entrar en la realidad de Dios, partiendo de mi humanidad, y que dentro de la Misericordia, yo puedo ser transformado y me es proporcionada la naturaleza de mi Padre. Pero, ¿cómo es que esto va a suceder?

Continuemos aprendiendo acerca de los componentes de la Misericordia.

Hablamos brevemente acerca de la Gracia, el aire del Medio ambiente de la Misericordia, y vimos que la Gracia no está sola, sino que es parte de uno de los componentes más poderosos y especiales, que juntos conforman un ecosistema diseñado para iniciar y asegurar, el éxito de la fase de inicio de mi transformación.

Quizás sea mejor, si comenzamos enfocándonos en la razón y el objetivo de la Misericordia, y en cómo esto, se relaciona con los otros dos componentes principales del sistema de transformación de nuestro Padre, para nuestras vidas.

La misericordia, no sólo ha provisto un ambiente de transición donde podemos entrar como seres humanos, sino que tiene que prepararnos, para la siguiente fase del Lavamiento de la Regeneración, y después nuestra Renovación en el Espíritu Santo. Una fase sigue a la otra. Así que la Misericordia fue diseñada y provista, para cumplir, con el establecimiento del fundamento de nuestra nueva existencia como hijos de Dios. ¡Trabajemos en entender, cómo es que la Misericordia nos dejará listos!

¿Cómo trabaja la Misericordia?

Primero que nada, es muy importante que nos veamos a nosotros mismos, tal cual Dios explica nuestra condición humana. El problema, es que hacer esto es humanamente imposible, sin el trabajo de la Misericordia. ¡La realidad que Dios establece, acerca de la condición de todos y cada uno de los seres humanos, es completamente atroz! ¿Qué le sucede a tu autoestima o amor propio, si te ves a ti mismo a la luz de la Verdad? ¡Es una experiencia totalmente destructiva! Arrasa con cualquier rastro de valor, orgullo, etc. Como seres humanos, nos aferramos con todo lo que tenemos, a nuestros sueños y logros, porque instintivamente nos sentimos desposeídos y destituidos. ¡Así que, el logro es indispensable para nuestra existencia! Cuando Dios expresa su verdad acerca de nuestra condición, y establece que TODOS somos indignos, TODOS nos extraviamos, TODOS somos culpables, TODOS somos esclavos del pecado y la muerte. ¡Atenta contra todo lo que esperábamos ser!

Como hemos visto en episodios previos, la noticia más asombrosa, es que a pesar de la cruda realidad acerca de nuestra condición humana, ¡SOMOS AMADOS! ¡Nada puede cambiar este hecho! Y debido a que somos amados sin condición ni prejuicios, ¡la Misericordia fue creada para recibirnos en nuestra actual condición, y para permitir la limpieza y la renovación necesaria, para liberarnos de la naturaleza humana que heredamos, y revestirnos con el derecho legal para ser hechos hijos de Dios!

Bueno, y aquí está cómo es que esto ocurre.
El amor creó a la Misericordia, y la puso dentro de la Gracia, el Perdón, la Justificación, la Paz, la Verdad, la Vida y el Poder.

Estos, son los componentes vitales necesarios, en nuestra preparación para la limpieza, y la subsecuente renovación, que finalmente nos prepararán para SER hijos de Dios en verdad y en la práctica, de manera eterna.

Pero, ¿cuál es el propósito específico para cada uno de estos componentes vitales del Medio ambiente de la Misericordia? ¡Prepárate! Y no olvides, que tú debes decidir recibir cada uno de estos, para poder comprobar su poderosa obra en tu vida. Echemos un vistazo rápido a cada uno de ellos, para poder comprender lo que hacen de manera individual y colectiva.

Primero veremos la Gracia.

Ya hemos descrito la comparación de la Gracia, con el aire que respiramos en el medio ambiente de la Tierra. ¿Por qué es así? Las funciones del aire en el medio ambiente de la Tierra, facilitan la entrega de gases, que hacen posible que la función de nuestros cuerpos y de todos nuestros sistemas, puedan crecer y regenerarse. También, provee espacio para el movimiento y la renovación de los recursos, que nuestro planeta y nuestro cuerpo poseen.

Sin el aire, ¡cada sistema en nuestro cuerpo se muere! Las células, que forman nuestros órganos deben tener aire, para poder llevar a cabo las funciones de dar vida, que cada uno tiene asignadas, y de ser capaces de procesar lo que reciben, para que el resultado sea vida física. Sin este, aunque haya abundancia de líquidos, nutrientes, etc., nuestros cuerpos no pueden procesarlos, porque necesitan el Oxigeno en la mezcla especial que Dios diseñó, para nuestra existencia, y producir los beneficios de todas las otras provisiones, dadas a nuestro cuerpo.

De manera similar, la Gracia tiene un conjunto de funciones en nuestra existencia. Como el Aire, la Gracia nos provee con el elemento que hace que nuestra existencia opere. Es un poder divino, que activa la provisión de Dios en nuestro ser. Así como el Oxígeno activa el proceso metabólico en nuestras células, ¡LA GRACIA, HACE QUE TODO LO QUE DIOS NOS HA DADO FUNCIONE! ¿Cómo lo logra? En nuestra existencia humana operamos bajo el sistema de “ganar – merecer”. Nosotros tenemos que lograr algo, merecerlo, ganarlo y batallar para conseguirlo en nuestras propias fuerzas, y por nuestros propios medios. En contraparte, nuestra nueva existencia como hijos de Dios, es dependencia total en la habilidad de Dios de HACER, por, en, y a través, de cada uno de nosotros. Esto, significa que toda nuestra existencia como hijos de Dios, es opuesta a la existencia humana. ¡ES INMERECIDA! ¡NO SE GANA! ¡Se nos da a través de la GRACIA! ¿Puedes ver lo que hace la GRACIA? ¡Nos da y activa, toda la provisión de nuestro Padre, en nuestro ser y en nuestra existencia! Esto es absolutamente asombroso, ¡Recibe la GRACIA! ¡Acostúmbrate a ella! Permite que opere en ti. Ríndete a tus méritos, logros, etc. ¡La GRACIA está aquí! ¡Hará su obra poderosa para, en, y a través, de ti! ¿Qué tienes que hacer? ¡DESCANSA! ¡RECIBE! ¡PERMITE! ¡DISFRUTA!

“Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no es de ustedes, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8-9)

En Segundo lugar veremos el Perdón.

En el Episodio 8 “El precio de la adopción”, introdujimos la verdad acerca del Perdón. Este, costó la VIDA de DIOS para pagar cada ofensa que yo he cometido y que otros han hecho contra mí, para liberarme de la culpa y la amargura. Sin el Perdón, tú y yo seríamos por siempre esclavos del pecado, y de su consecuencia inevitable: la Muerte.

Cuando nosotros llegamos al medio ambiente de la Misericordia, se nos administra el Perdón una y otra vez. Nunca se acaba, nunca escasea, el Perdón es una constante en el medio ambiente de la Misericordia. Tú y yo consumiremos grandes cantidades de este, cada día en nuestras vidas en la Tierra, pero la buena noticia, es que nos ha sido dada. ¿Cómo la obtenemos? A través de la GRACIA. ¿Te acuerdas? Nosotros no lo merecemos, no lo podemos ganar: ¡Tiene que ser recibido por medio de la Gracia!

El Perdón, produce en nosotros un estado de: SER PERDONADO. El ser perdonado, es el estado de nuestra existencia, en el que podemos enfrentar nuestras faltas y las ofensas de otros, sin ningún daño. Mientras que nos preparamos para entrar en el Lavamiento de la Regeneración, se requiere que seamos encontrados en este estado. ¡Nadie puede ser limpiado sin haber sido perdonado! Y si no somos limpiados, permanecemos como esclavos del mal. Así que una vez más, tenemos otro componente vital y asombroso, de nuestro nuevo medio ambiente. ¡Recibe el perdón! ¡Permite que sane tu conciencia de la culpa y la amargura! Habla libremente con tu Padre acerca de estas cosas, porque Él te ha amado y te ha provisto de una solución perfecta, ahora puedes resolver lo que no tenía solución para el hombre. ¡SOMOS PERDONADOS!

“”Si confesamos nuestros pecados; él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1.9)

La tercera, la Justificación.

La Justificación es un asunto legal. Abarca el asunto del decreto legal por una corte competente, acerca de nuestra postura con la ley del reino al que pertenecemos. Aquí hay una explicación sencilla, de lo que es y como trabaja. En nuestra existencia humana, somos declarados enemigos de Dios. La pena de muerte de acuerdo a su ley. La Misericordia, ha permitido nuestra entrada al medio ambiente de Dios, a través del sacrificio de redención de Jesús. Pero, con todo eso que Él hizo por nosotros, aún queda el asunto de la aceptación, a cada uno de nosotros se nos debe dar la opción de recibir o rechazar, cada una de las cosas que Dios ha hecho para hacer posible nuestra adopción, por lo tanto, la Misericordia tiene Gracia, para que todas esas cosas puedan sernos entregadas, y si nosotros escogemos recibirlas, puedan ser activadas en nuestras vidas. Nosotros, simplemente vimos como trabaja, y qué es el Perdón, pero la Gracia, es la que entrega y activa el Perdón en nosotros.

Ahora en un estado de Perdón, nuestro Padre va a establecer de una vez y para siempre, nuestro estatus legal respecto a su ley. Nosotros nunca vamos a ser inocentes, porque éramos culpables por completo, pero ahora somos Perdonados, y debido a que nuestra deuda ha sido pagada, el resultado es que somos declarados legalmente ¡JUSTIFICADOS!

Bueno, asegurémonos de que comprendemos esto: No somos “justificados” en lo que hicimos o no hicimos, nuestras obras no pueden justificarse, sino que somos declarados JUSTIFICADOS, por todo lo que Jesús hizo.

¿Para que sirve la Justificación? Sin ella, nosotros no tenemos acceso a nadie ni a nada en el reino de nuestro Padre. No se nos permite estar cerca de Él. ¡Seguiríamos siendo legalmente enemigos!

Pero cuando tú y yo, somos declarados JUSTIFICADOS, nos libera el acceso a nuestro Padre. Es un gran sello de aprobación para poder entrar, estar cerca y disfrutar de nuestro Padre, y de todo lo que Él Posee ¡DEBEMOS tenerla aplicada en nuestras vidas!

Y ¿cómo la conseguimos?… ¡Adivinaste! ¡POR GRACIA! ¡La Justificación, quita nuestra vergüenza y nos da el derecho de acercarnos a nuestro Padre como hijos!

“Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. “ (Romanos 5.18-19)

La cuarta, LA PAZ.

El medio ambiente de la Misericordia, contiene PAZ. Pero por ahora, entendemos como es la paz, desde los términos humanos. La Paz de Dios, no representa una calma externa, es un poder divino que mantiene unido todo nuestro ser, y que nos unifica con nuestro Padre. Jesús habló de la presencia de la PAZ en Él cuando dijo: “Yo y mi Padre somos UNO”

Después, el oró a su Padre que de la misma manera, nosotros, todos y cada uno de nosotros, fuéramos hechos UNO con él y con su Padre (Juan 17) Es importante, que nosotros podamos visualizar su verdad, y vernos a nosotros mismos en ella. En nuestra condición humana, estábamos “separados” de Dios, y por naturaleza peleábamos entre nosotros y nos separamos de la familia, de los amigos y de todo. ¡Observa a tu alrededor! ¿En qué lugar del mundo puedes encontrar verdadera “unidad”? ¡Es imposible! Pero ahora, nosotros hemos entrado a la Misericordia, y en contraste directo con el medio ambiente Humano lleno de rechazo, la PAZ actúa como lo hace la gravedad en el planeta Tierra, nos mantiene juntos. Nos une y nos lleva, a la realidad que Jesús y nuestro Padre tienen: ¡Ellos son UNO!

¡Oh! Que maravilloso y sorprendente componente, en nuestro nuevo medio ambiente. ¡Nunca jamás solos otra vez! ¡Nunca jamás rechazados! ¡La PAZ está aquí para quedarse! Haciendo que tú y yo seamos aceptados. ¿Cómo la obtenemos? Otra vez: ¡Por GRACIA!

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo! (Romanos 5.1)
Quinto, Sexto y Séptimo: VERDAD; VIDA y PODER.

Estos tres componentes del medio ambiente de la Misericordia, han sido discutidos en el episodio 27: “Caminando en el Camino Vivo hacia mi Padre” Cada uno, es un componente vital de nuestra existencia nueva.

La VERDAD, es el poder en el que estamos diseñados, para operar en nuestra existencia. ¡En nuestra existencia humana, nuestra verdad era mentira! Pero ahora, la VERDAD es una persona: Jesús, y Él está aquí para asegurarse de que nosotros, nunca jamás volvamos a engañar, y de que tengamos la guianza necesaria para ser hijos de Dios.

La VIDA se nos ha dado abundante y eternamente, por medio de su propio recurso: ¡Jesús! ¡Ya no más muerte en ningún aspecto de nuestra existencia!

El PODER para ser hijos de Dios, es provisto por el CAMINO VIVO que es Jesús. Él ha hecho y hará, un camino para todas y cada una de las cosas que tú y yo necesitamos, para ir a través del proceso de ser transformados en hijos de nuestro maravilloso Padre: ¡Dios!

¡La Misericordia! ¡El medio ambiente maravilloso, completamente provisto para que podamos encontrar descanso, y estemos preparados para la limpieza y renovación, que resultará en nuestra transformación de ser humano, a hijo de Dios!

¡Nos vemos en el próximo episodio!

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