09. Recibiendo el derecho a ser hechos hijos de Dios

Here is the Music Player. You need to installl flash player to show this cool thing!

 

Descarga el Podcast en MP3

¡Qué cosa más sorprendente es el verdadero amor!  No tiene absolutamente nada que ver con cualquier forma de las expresiones del amor humano.  Curiosamente, en un estudio tras otro, el amor es la necesidad primordial de los seres humanos. Lamentablemente, como todo lo demás, el amor humano es corrupto; pero el verdadero amor, (y solamente Dios es ese amor), es perfecto y es eterno. Nada puede cambiar ni la calidad ni la cantidad de amor que Dios tiene para ti, porque no está vinculado a lo que haces ó no haces. El Amor te ama y punto.

La única razón por la que uno puede estar vacío de su poder es por elegir rechazarlo, y aunque decidieras rechazarle, debido a que el Amor te respeta, extenderá su misericordia y esperará pacientemente para convencerte a recibirlo durante todo el tiempo que dure tu existencia sobre la Tierra.  Todas las acciones del Amor, comenzando con el plan meticuloso y especial de tu creación, siguiendo con tu nacimiento y el acto de morir en tu lugar, y  todas las demás acciones que el Amor ha tomado para hacer posible tu adopción, demuestran que ¡EL AMOR TE AMA!

 

Esta verdad es universal e irrefutable, trasciende todo lo que es humano, no le importa raza, origen, posición social, logros educativos o económicos, buena o mala conducta. ¡Nada de eso! SI ERES HUMANO, ¡ERES AMADO! Tú eres el ser más valioso en el universo entero porque la vida misma de Dios fue sacrificada para pagar por tu derecho para cumplir con tu destino: ¡Ser hecho hijo de Dios!  ¿Estás listo a experimentar tu transformación, de ser humano a ser hijo de Dios? El Amor está más que listo, ha esperado durante miles de años para hacer  realidad su sueño.  Todos los preparativos necesarios para cumplir con este asombroso sueño están realizados; toda la provisión para que ocurra ha sido asegurada. El Amor sólo espera que tú recibas al Verbo, la Palabra Creativa que hará de ti un hijo de Dios para siempre.

 

¿Qué se requiere de Ti?  TU CONSENTIMIENTO. ¡ESO ES TODO! Esto es absolutamente contrario a todos los preceptos religiosos, debido a que todos los preceptos religiosos proceden de la naturaleza humana.  Todas las religiones, sin excepción, de todos los tiempos, se basan en la premisa del esfuerzo propio y el logro consecuente ó el fracaso del esfuerzo humano, para cumplir las disposiciones de la deidad que adoran. Desde la religión más antigua hasta la más moderna, todas se basan en lo que una persona debe hacer para crecer en mérito, en derecho y  ganarse el favor del Dios.

Pero esto es algo totalmente humano y es la falla más grande de la religión humana. Mira la historia y el tiempo presente, la mayoría de las guerras y destrucción en que los seres humanos están implicados tienen su origen en alguna raíz o creencia religiosa, incluyendo el ateísmo, que es un tipo de religión en negativo. Veamos esto de manera racional.

Si Dios, quien quiera que cualquier religión diga que es, sabe que la naturaleza humana está corrupta y Él sabe que los humanos no pueden cambiar la esclavitud al mal en que se encuentran, ¿por qué entonces le exige que los seres humanos hagan lo imposible? Eso sería como burlarse de ellos, equivaldría a ver a alguien atrapado bajo un enorme peso, herido y moribundo, y ponerle el pie encima a él o ella, exigiendo que se salve a sí mismo o en su defecto, amenazarle con castigarle por no hacerlo. Es así de ridículo y de sádico lo que la religión exige del hombre, y sin embargo, la mayoría de la población humana sobre la tierra está atrapada bajo su peso.

Hemos hecho una religión de cada concepto imaginable de Dios, porque es la única lógica que los seres humanos podemos generar, aunque, esta este  condenada al fracaso. Ésta es la razón por la que intuitivamente resentimos a las personas religiosas, y aquellos que creen que tienen justicia propia en sí mismos, por sus esfuerzos, se tornan despreciables al resto de nosotros. Esta es también la razón por la que algunos han optado por descartar la posibilidad misma de la existencia de Dios, mientras que otros siguen inventando nuevos dioses más clementes y nuevas religiones más tolerables para dar cabida a sus deficiencias.

 

Antes que el mensaje vivo de Dios llegara y naciera como hombre, naciera como Jesús, el Creador había comunicado sus leyes a los seres humanos. Lo hizo para comprobarle a todos la realidad de la condición humana, la absoluta incapacidad que los humanos tenemos para hacer el bien, pero no lo hizo para condenar a los seres humanos. Ya hemos visto que había provisto la forma en que a su debido tiempo, la redención, perdón y la adopción serían puestos a la disposición de cada ser humano, desde el primero hasta el último de ellos, y para nosotros es maravillosa la realidad de que el mensaje ha llegado; ha tomado la forma humana nacido de una mujer y fue parte de nosotros aunque no era humano y nos ha revelado la verdadera naturaleza de Dios. Ha pagado el precio de nuestra deuda y ha obtenido salvación eterna para todos y cada uno de nosotros habiendo ofreciendo su propia vida y además….. ¡Ha resucitado!

Ahora como el vencedor sobre la maldad, el pecado y la muerte ha sido nombrado responsable de supervisar que cada persona reciba la invitación más costosa jamás realizada, y que si el individuo la acepta, inmediatamente se le sirva o ministre perdón y sea traído a la familia de Dios por adopción, donde cada uno es transformado, ya no para ser humano y por lo tanto corrupto, sino para ser eterno y puro como su Padre es, para ser transformado en AMOR, como su PADRE ES AMOR. Permíteme repetirte: ¿QUÉ SE REQUIERE DE TI?  TU CONSENTIMIENTO !ESO ES TODO!

Esto puede parecer ilógico o descabellado para algunos de nosotros, sin embargo, la mejor parte de esta verdad es que tú lo puedes comprobar por ti mismo. ¡Sin intermediarios! No tienes que “esperar toda la vida” para conocer el resultado de tus esfuerzos. ¡Eso es un disparate! Tú puedes experimentar la adopción el mismo instante en que recibes la Palabra, el instante  en que recibes al El Verbo de Dios.  Si ya lo has hecho, entonces sabes de lo que estoy hablando. No hay nada en la tierra que pueda compararse a la entrada de la Vida a tu ser. La Vida trae con ella perdón, paz, alegría, esperanza y  AMOR.  La vida también trae consigo poder, el poder de transformarte desde el interior hacia fuera, de modo que la naturaleza del mal hereditario sea sacada de tu ser y se te dé la naturaleza de tu Padre:  AMOR.

 

Podría continuar hablando sobre el Amor indefinidamente,  pero sería inútil a menos que lo recibas, porque es la única manera de entenderlo. Si has recibido ya la invitación, entonces tú sabes de lo que estoy hablando y es hora de avanzar.  ¿Qué  sigue? Entender CÓMO somos adoptados y transformados en hijos de Dios. Mira la Escritura,

 

 

“Pero a todos los que Lo recibieron, les dio el derecho (el poder) de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre” Juan 1:12


¡Aquí está el próximo gran acontecimiento en tu nuevo viaje a la verdadera vida!  Al recibir a Jesús, que es el mensaje de invitación para tu adopción, inmediatamente se te da la “autoridad” ó “derecho legal” para ser hecho hijo de Dios. ¡Esto es maravilloso! No recibes una lista de requisitos para que logres calificar para la adopción, obtienes un certificado de autoridad expedido por el Creador mismo, que establece que ahora posees el derecho legal a ser hecho su hijo. Esta autoridad te permite ejercer tu derecho a solicitar tu transformación de humano a hijo de Dios.

 

Esto puede parecerte extraño dadas las premisas religiosas ya mencionadas. ¡Pero esto es la verdad! En contraste con las exigencias de las religiones que demandan que tú te cambies a ti mismo, Dios, el verdadero Creador de tu ser, se compromete a ser El quien te cambie y te da la autoridad para que reclames  tu derecho a ser transformado. ¡Se compromete a transformarte! Él  te pide solo una cosa. ¡Que recibas este certificado de autoridad y lo uses!  Es así como funciona la adopción: Tú decides utilizar tu derecho, Él transforma la parte de tu ser en la que tú le permites trabajar.  ¿El resultado? Estás siendo transformado por SU PODER en hijo de Dios. ¡Esto es maravilloso!

 

Muchos podríamos tener una gran dificultad en recibir esta verdad. Algunos de nosotros ya tenemos una gran inversión hecha en el sacrificio personal y la dedicación de muchos años para lograr el favor de Dios, y por lo tanto todo eso se ha convertido en nuestro tesoro. Estamos contando en ello para “comprar” el derecho a la misericordia, a la vida eterna, a  la iluminación, o lo que sea que la religión nos ofrezca. Deshacerse de todo esto puede parecer doloroso, pero es absolutamente necesario si eliges ser adoptado como hijo de Dios. Él no va a modificar su cuidadosa ejecución y costoso programa para permitir lo que, independientemente de los esfuerzos sigue siendo algo impuro.

 

Dios nos dice claramente que nuestras mejores justicias son solo como trapos de inmundicia delante de El, y no es que nos este rechazando, pero lo que un ser humano puede hacer no sirve y no es necesario debido a lo que El nos ha dado.  A nosotros nos puede parecer algo muy bueno, en contraste con lo que consideramos  malo, pero, permíteme darte un ejemplo.  Si tienes un vaso con agua que parece estar completamente  limpia, pero esta agua contiene virus y bacterias letales que tu no puedes ver, y bebes de ella, ésta podría matarte; podría costarte la vida porque está corrupta, no importa que se vea como limpia. Así es como son nuestras buenas obras, parecen buenas, pero el recipiente está dañado, está contaminado y por eso Dios dice que nuestras mejores justicias son como trapos de inmundicia.

 

Cuando Jesús caminó sobre la tierra enseñó esta misma verdad y causó mucha conmoción entre los líderes religiosos de aquel tiempo porque Jesús se reunía con los que el pueblo religioso llamaba “pecadores e indeseables”,  se hizo amigo de ellos, les sirvió y eligió de entre ellos a quienes serían sus colaboradores más cercanos ¿Por qué ofendía esto tanto a la gente religiosa? Se ofendían porque ellos se comparaban con los que Jesús frecuentaba y se veían a sí mismos como “gente buena” ó “gente mejor”  por su dedicación y sacrificio para mantener todas las prácticas que su ley y su religión exigía de ellos. Y  esto queda ilustrado en la siguiente historia:

 

 

“Dijo también Jesús esta parábola a unos que confiaban en sí mismos como justos, y despreciaban a los demás: Dos hombres subieron al templo a orar; uno era Fariseo y el otro recaudador de impuestos. El Fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: “Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos, Yo ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todo lo que gano. Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, ten piedad de mí, que soy pecador. Les digo que éste descendió a su casa justificado pero aquél no, porque todo el que se engrandece será humillado, pero el que se humilla será engrandecido.

Lucas 18:10-14

 

 

 

¿Puedes ver la razón por la que la gente religiosa odiaba a Jesús?  Pues concluyamos este punto: No podemos llevar consigo nuestras “buenas obras” al ser adoptados como hijos de Dios. ¡Sería ofensivo para Dios! Sería como decirle a Dios: “Realmente no te hubieras molestado, yo podría haberme ganado el derecho a mi manera, tal vez con un poco de ayuda pero no era necesario…”  Esto resultaría en que dentro de la familia de Dios hubiese hijos orgullosos, y Dios no tolerará esto.

Volviendo al tema central de este episodio:

Primero se nos hizo la invitación a ser adoptados en hijos de Dios. Tras la aceptación de ella, lo primero que se nos da es el DERECHO a ser hechos hijos de Dios. Este derecho TIENE que ser recibido, voluntaria, consciente y deliberadamente. Al igual que la invitación para ser adoptados no puede ser forzada sobre ti, este segundo regalo, después del regalo del perdón, te es dado para garantizar que seas tú quien va a realizar la toma de decisiones durante todo el proceso de tu transformación.  Nada ha sido escatimado para proveerte de todo lo necesario para hacer de ti un hijo o hija de Dios perfecto y plenamente funcional, pero todo lo que se ha hecho y dado para este fin está sujeto a tus decisiones.  ¿Recuerdas? Fuiste creado para elegir, y tus elecciones continuarán siendo el aspecto más importante de tu existencia.  La elección seguirá siendo la forma en que funcionas como hijo de Dios y es una de las razones más importantes por las que Dios comienza por darte la autoridad de ser hecho un hijo suyo. Él pone en tus manos  la determinación de utilizar esta autoridad y el derecho legal para que, cuando encuentres cosas dentro de ti que no van de acuerdo con ser hijo de Dios, puedas traérselas a Él haciendo uso del derecho que te dio y le solicites que use SU PODER para eliminar estas cosas de tu ser y de esa forma seas hecho su hijo.

 

¿Puedes ver lo maravilloso que esto es? Bajo toda premisa religiosa, tú y yo teníamos que hacer todo lo posible por ser buenos; nosotros éramos responsables de arreglar nuestros propios errores y convertirnos por nuestros propios esfuerzos en mejores personas. En contraste, como hijos adoptivos, Dios se hace responsable de todo lo que necesita ser cambiado en nosotros,  sólo somos responsables de permitirle que lo haga. Tenemos que usar nuestro derecho viniendo a El y pidiéndole que cambie lo que necesita ser cambiado. Y..¿Cómo sabrás lo que necesita ser cambiado? Pues Él te lo mostrará, cada vez que algo en tu vida no funcione bien,  tú vas a estar consciente de ello porque El te lo mostrará, pero tú tendrás la opción, la elección y el derecho a ser cambiado.

 

Como puedes ver, esta relación con Dios es  totalmente diferente a lo que los  humanos podríamos haber imaginado porque es una relación Padre-hijo. No es una relación pecador-deidad. En una relación padre-hijo, el padre es responsable de servir a sus hijos, de limpiarlos, de alimentarlos, protegerlos, instruirlos, corregirlos, fortalecerlos, bendecirlos, etc. Los hijos aprenden de los padres, reciben de los padres, imitan a los padres, esperan intuitivamente que los padres suplan cada una de sus necesidades y aún sus deseos. Un recién nacido no se preocupa de cómo suplir sus necesidades ¡Tiene el derecho y sabe comunicar cuando necesita algo! Los padres se apresuran a satisfacer esas necesidades.  ¿Cuánto más te imaginas que Dios está ansioso de servirte como a su hijo recién nacido una vez que recibes la adopción?

 

 

 

Es así que llegarás a conocerlo, es así como va a convencerte de que tú eres suyo y que Él te pertenece. Es por esto que todo el proceso de tu transformación comienza por darnos a cada uno el derecho a ser hechos sus hijos.  Habrá mucho que aprender y descubrir sobre esta asombrosa verdad. Lo mejor de todo es que podemos comprobarlo. Dios tiene que demostrárnoslo a cada uno de los que nos atrevemos a creerle . ¡Tómale la palabra y utiliza el derecho que El te ofrece!

 

Permíteme ilustrarlo con esta analogía:

Una persona adquiere un contrato de seguro contra daños o pérdida de su automóvil. Se le da una póliza que afirma que ahora posee el derecho a los servicios y garantías que el contrato establece.  Se aleja con su póliza en mano y no tiene necesidad de hacer uso de este derecho a menos que algo le suceda a su vehículo. Pero la persona en nuestra historia no entiende cómo funciona todo esto. Un día ocurre un accidente y el coche es aplastado sufriendo graves daños. Él entra en pánico y comienza a decir:

- ¿Qué voy a hacer ahora? !No puedo pagar otro vehículo o reparar éste!

- Alguien le pregunta- ¿Y no tiene seguro?

- Él responde- Creo que sí

- Entonces se le pregunta- ¿Por qué preocuparse entonces? Usted debe tener cobertura, simplemente llame a la compañía de seguros y dígales que tiene derecho a tener su vehículo reparado o reemplazado. Ellos están obligados a cumplir con todas las clausulas que su contrato establece.

 

El hombre tiene una mirada de duda en su cara. “No puede ser tan sencillo” piensa, pero vale la pena una llamada. Cuando llama, el empleado de la compañía de seguros le asegura que no tiene nada de qué preocuparse, la aseguradora tendrá que pagar por las reparaciones de su vehículo y cuidar de cumplir con todas las cosas a que están obligados con él por contrato. ¡Él queda encantado! ¡Ha comprobado que su derecho es real!

Ahora, usemos ese ejemplo. ¿Cómo vas a conseguir la prueba de que en realidad posees el mayor derecho que jamás podrías imaginar poseer? ¡Tienes que comprobarlo! Si recibes este derecho, el derecho a ser hecho un hijo o hija de Dios, entonces ¡ÚSALO!  Trae tu vida dañada, tus malos hábitos, tu mal carácter, todo tu ser a Dios y ponlo en su taller de transformación para  que Él cumpla su contrato contigo y Él te hará un verdadero y plenamente capaz hijo de Dios. ¡Adelante! ¡Compruébalo! Éste es el aspecto más impresionante y poderoso de todo lo que deseamos compartir contigo. ¡Dios se comprueba a ti directamente! Ninguna otra condición se aplica.

Su deseo es que le conozcas directamente y le permitas demostrarte su amor a cada paso del camino de tu transformación. Es por esto que El inicia con éste acto desconcertante para el humano. Inicia donde la lógica humana terminaría. La lógica humana te haría demostrar primero que eres digno del derecho, que te lo ganaste. Dios empieza regalándote el derecho, un derecho que nunca se podría ganar y El se obliga voluntariamente contigo para hacerte digno.

 

Ahora tu existencia es completamente diferente, ya no estás sujeto a una naturaleza que existe en maldición y a las consecuencias de las decisiones que fueron tomadas sin tu consentimiento y que causaron toda esa desgracia.  Ahora tienes delante de ti un destino glorioso ser hecho HIJO DE DIOS.

¡COMPREUBALO!  ¡USA TU DERECHO! Nos vemos en nuestro próximo episodio.

 

 

 

 

Comments

  1. esto es algo realmente impresionante gracial critobal por darnos a conocer mas de la palabra de dios y todo lo k cristo nos da esto es algo impresionante gracias

  2. Nancy says:

    gracias porque me amas..sin pedir mi esfuerzo por alcanzar tan bello regalo…me amas tal como soy….

Descarga el Nuevo libro Venciendo la Depresión!

Subscribete Agape 24/7

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner