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La transformación negativa que vimos en el episodio anterior, convirtió al hombre en humano, pero también afectó su composición genética mucho más allá del ámbito físico. No solamente lo hizo un ser físicamente mortal, sino que llegó a la misma esencia de su ser:

“Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron.”
Romanos 5:12 (lbla)
El mundo es el entorno interno y externo que controla la existencia humana. Recuerda que estamos reservando el término “vida” para el estado de existencia en la que la persona está conectada a su Creador y todo lo que El provee. El texto de Romanos 5:12 nos revela las devastadoras consecuencias de la peor decisión jamás tomada:
“El pecado entró el mundo por un hombre, y la muerte entró por el pecado.”
Romanos 5:12
Como ya hemos visto, la muerte es el estado de existencia vacío de Dios y todo lo que el provee, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron. Adán y Eva se condenaron a sí mismos y a todos sus descendientes, dejaron un legado genético de muerte, ya que pasaron una naturaleza de vacío y pecado que es producido por el mal que eligieron conocer. Ya hemos visto las devastadoras consecuencias de su decisión en nuestro breve recorrido por su historia; Caín mata a su hermano Abel, es así como la humanidad comienza a reproducirse.
La composición genética de estos seres es gobernada por el mal, mientras que su diseño original fue creado para desarrollar la semejanza de Dios. ¡Qué miserable es la existencia de esta criatura que ahora está encarcelada en este nuevo mundo que decidieron formar al elegir conocer el mal! Se trata de una naturaleza corrupta, porque no fue diseñada para ser lo que se ha llegado a ser. Es un estado de descomposición de su origen; al igual que los alimentos se corrompen o un cadáver se pudre, lo mismo le ha sucedido al humano.
Es tan importante que aprendamos de este principio universal. “Conocimiento” no es tener un concepto de algo, sino tener la experiencia en sí mismo; no es tener información sobre algo, sino experimentarlo. Esto es lo que queda claramente ilustrado por el relato del Génesis. Adán y Eva fueron informados de la existencia y la opción del mal, pero no conocían el mal. La única manera de saber qué era el mal sería porque lo experimentaran, y eso es lo que eligieron y también lo que recibieron.
Así que desde ese día, los padres transmitimos a los hijos la naturaleza que recibimos de nuestros padres y así sucesivamente de una generación a la siguiente. La historia humana está llena de evidencia de esta verdad desde entonces hasta hoy. La investigación dedicada al conocimiento de la genética humana se ha centrado en el aspecto físico de nuestra existencia y todo lo biológico es algo real, pero igual de real es la genética de nuestra alma y nuestro espíritu. Debido a que ignoramos tanto respecto a estas partes de nuestro ser, sencillamente les llamamos “rasgos de personalidad”, “cuestiones psicológicas” etc. Porque siempre tenemos la necesidad de explicarnos las cosas a nosotros mismos de alguna manera u otra y como pensamos en nuestros corazones, así somos.Pero hay uno que conoce y entiende plenamente todos los detalles de nuestro diseño, comprende perfectamente la transformación que tuvo lugar en el hombre, este alguien es Dios.
La Biblia contiene los escritos de su comunicación a la raza humana y registra la historia humana desde su perspectiva. La Biblia transmite sus pensamientos y su voluntad para la humanidad, junto con sus promesas y compromisos o pactos hechos con el hombre. En la Biblia, Dios explica cómo los descendientes de Adán y Eva continuaron ejerciendo su poder de elegir usándolo para seleccionar un viaje cada vez más profundo en el conocimiento del mal.
“…Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los siglos. Amén.
“Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes, porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza, y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío.
Y como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen; estando llenos de toda injusticia, maldad, avaricia y malicia; colmados de envidia, homicidios, engaños y malignidad; son chismosos, detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de lo malo, desobedientes a los padres, sin entendimiento, indignos de confianza, sin amor, despiadados, los cuales, aunque conocen el decreto de Dios que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también dan su aprobación a los que las practican. “
Romanos 1:21-32 (lbla)
Esta es una descripción terrible pero precisa de por qué la humanidad es lo que es. Una raza llena de buenas aspiraciones pero sujeta a malos deseos. ¿Por qué somos dominados por malos deseos? La razón está en que en cada punto de elección, los humanos hemos optado por ignorar el conocimiento de Dios, que es igual a la ciencia del bien, y hemos decidido continuar el viaje en el conocimiento del mal, de modo que Dios los ha entregado al mal que escogieron. Una y otra vez los seres humanos se enfrentan a esta misma elección, y una y otra vez rechazan la oportunidad de conocer a su Creador y persisten en la búsqueda de saber más del mal.
El registro citado en Romanos 1 revela tres acontecimientos cruciales en el camino decadente de la raza humana que tuvieron lugar después de la elección inicial hecha por Adán y Eva. En cada una de estas intersecciones el Creador se acercó a los seres humanos para llevarlos a un punto de elección. La elección sería siempre la misma, elegir entre la vida ó la muerte, es decir, elegir un estado de existencia.
La primera fue a través de la provisión de Misericordia. El Creador utiliza todo lo que existe en su creación sobre la Tierra para dar testimonio a los seres humanos de su amor por ellos. Los seres humanos responden a su testimonio creando las religiones y eligen de entre las criaturas para hacerlas sus dioses. Desarrollaron todo tipo de creencias que excluían al Creador y practicaron culto de adoración a lo que fuese que habían elegido como dioses, aín hasta el punto de llegar a ofrecer adoración a el ángel caído, Satanás, y practicar lo que durante milenios ha sido llamado “el ocultismo”.
Así que por ello fueron entregados por el Creador a su elección y se profundizaban cada vez más en el conocimiento del mal. Su estado de engaño llego al grado que crearon también su propia sabiduría empírica:
“…se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos”
Romanos 1:22-24
¿Qué sucedió como resultado de este nuevo nivel de vileza? Otra vez los seres humanos han decidido continuar su viaje en el conocimiento del mal y Dios los entregó a pasiones vergonzosas, por lo que ahora violarían el diseño de sus cuerpos en prácticas corruptas y anti-naturales entre sí mismos y con otras criaturas.
Luego viene otro punto de decisión y los seres humanos deciden nuevamente por más conocimiento del mal:
“Y como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen; estando llenos de toda injusticia, maldad, avaricia y malicia; colmados de envidia, homicidios, pleitos, engaños y malignidad; son chismosos, detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de lo malo, desobedientes a los padres, sin entendimiento, indignos de confianza, sin amor, despiadados; los cuales, aunque conocen el decreto de Dios que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también dan su aprobación a los que las practican.”
Romanos 1:28-32
¿Te suena familiar todo esto? Mira a tu alrededor, mírate a ti mismo, ésta es la realidad de todos los seres humanos. Aquí está la verdad, aquí está la divulgación completa del por qué el mal forma parte de nuestra existencia, el por qué cosas malas le suceden a todos y por qué todos hacemos cosas malas, el por qué nos es más fácil hacer el mal que hacer el bien. El mal opera dentro de la naturaleza humana por elección. Sin embargo, las consecuencias de estas decisiones no pueden ser deshechas por los seres humanos. Quedamos atrapados y dominados por el mal. El Bien Libera; el Mal esclaviza.
Tú y yo podríamos decir, “… pero yo no hice ninguna de esas decisiones. ¿Cómo puede ser justo que yo herede este legado producto de la estupidez de gente con quien nunca tuve nada que ver? ¿Dónde está la justicia en eso? Mira la respuesta del Creador a esta pregunta:
“Porque en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, porque el evangelio es el poder de Dios para salvación a todo aquel que le cree.”
Romanos 1:17-16
¿Qué significa esto y cómo contesta a la pregunta acerca de mi situación actual? Estas palabras significan que Dios está plenamente consciente de que él es responsable de proporcionar una respuesta a las víctimas de la decisión de Adán, a nosotros, sus descendientes porque ahí es donde empezó todo. Pero ¿quién es responsable de que la raza humana continuase y se multiplicara? ¿Quién tenía poder para poner fin al hombre y decidió preservarle? Y aún más cercano a nosotros mismos, ¿Quién es directamente responsable por el nacimiento de cada persona en la tierra? Sólo hay una respuesta: Dios es el responsable. Fue su decisión para todos y para cada uno de nosotros, entonces si El es el responsable, ¿cómo responde a la pregunta sobre la injusticia que en la que hemos nacido? Nosotros no elegimos conocer el mal, lo heredamos; no elegimos nacer, El lo decidió. Sí, es cierto que cada uno de nosotros tomamos decisiones muy personales en cuanto a la profundidad de mal que escojamos practicar, pero el instinto y la naturaleza que es compatible con el mal está en nosotros desde nuestro nacimiento. ¿Cuál es entonces Su respuesta?
Su respuesta es tu ADOPCION. ¡SÍ! Ilógico como pueda parecer, su solución es hacerte JUSTICIA POR MEDIO DE ADOPTARTE COMO SU HIJO A TRAVÉS DEL RENACIMIENTO Y LA TRANSFORMACIÓN DE TU SER! Y para este fin, ha dado todo lo que es y todo lo que tiene. Él ha dado su propia vida para hacer posible que tú y yo, y todos los seres humanos que fueron, son y serán puedan tener su día ante la corte y se les haga justicia para siempre. Esto es lo que el verdadero Evangelio es. Es un buen mensaje y un mensaje de bien. Como hemos ya visto en nuestros primeros episodios, el mensaje fue entregado en persona por el mismo Creador, y es UNA INVITACIÓN PERSONAL E INDIVIDUAL PARA TU ADOPCION.
¡TU ADOPCION COMO MIEMBRO DE LA FAMILIA DEL CREADOR!
Esta es la solución que el Creador le ha dado a todo el problema humano, y en hacer esto, EL triunfa sobre todo lo que la serpiente hizo y todo lo que el hombre ha hecho, porque ha preparado todo lo necesario para que tú y yo podamos ser hechos HIJOS DE DIOS.
Por favor, continúa al siguiente episodio para comprender como opera esta adopción.



