Lo más importante en tu existencia es poner a prueba lo que Dios te dice. ¿Cómo? Recibiendo Su palabra con la expectación de que El la haga realidad en ti. De lo contrario, el sólo oir o saber lo que se dice de Dios equivale a incredulidad ó rechazo. Esto es precisamente lo que ha estado ocurriendo en la vida de Félix Román, uno de los participantes de la Escuela Pastoral HT *, quien comparte su experiencia con nosotros en esta nota:
“Hola, mi nombre es Félix. Gracias por brindarme tu atención y valioso tiempo al expresarme por este medio. Quiero compartirte acerca de lo más maravilloso y trascendente que me ha ocurrido en la vida. Lo hago con el único deseo de que tú, al igual que yo, seas también impactado y beneficiado por estas reveladoras verdades que están operando un cambio radical en mi ser.
Como toda persona normal, nací, crecí y me desarrollé dentro de un círculo familiar. Fui instruido en la práctica de la fe cristiana obteniendo algunos “logros” en este ámbito. En mi criterio todo estaba bien, todo marchaba de maravilla hasta que, ¡Oh sorpresa! Descubrí que no estaba del todo bien como yo creía, sino que estaba viviendo, sin darme cuenta, bajo engaño; practicando solo tradiciones heredadas sin comprobar los hechos. ¿Como ocurrió esto? Déjame te explico:
En el presente año (2011), fui invitado por unos amigos a participar en una escuela en gestación, acepté con mucho gusto, pues si hay algo que siempre deseé fue adquirir conocimiento. Pensé: “Un crédito mas en mi currículo académico no está nada mal”. Para mi sorpresa esta no era una escuela convencional como en las que había estado, es algo fuera de serie. Desde inicios del curso, todos los participantes fuimos desafiados a comprobar mediante la experiencia lo expuesto en clase. Lo primero que me impacto de las enseñanzas durante las sesiones fue escuchar que yo era el motivo del amor de Dios, la razón por la que El ha creado todas las cosas, que ya existía en Su mente desde antes de la creación de este mundo, que en Sus planes tiene un propósito eterno para mí pues me ha dado identidad, origen y destino garantizados, que Él ha hecho la inversión más grande para beneficiarme. Ah, espera, te comparto algo que fue más sorprendente aún: Saber que El me sirve. Tal declaración me costó asimilarla por lo que me pregunte: ¿Como un Dios trascendente que está por encima de todo, puede hacerse inmanente y condescender con alguien como yo? Y aún decirme: “Yo no vine para que me sirvas sino para servirte y dar mi vida por ti” “Con amor eterno te he amado” “He dispuesto todo para ti” “Eres la niña de mis ojos” “Estoy empeñado en conformarte a la imagen de mi Hijo y darte herencia”. Hasta entonces comprendí, al caerse la venda de mis ojos, que mi querer y hacer era esfuerzo propio. Nadando contra la corriente no le estaba permitiendo a El producir Sus obras en mí. Su Espíritu me hizo entender que solo debía otorgarle Su derecho a ser el Dios de mi existencia, y como tal, operar todo aquello que ha determinado y a lo cual se ha comprometido. Comprendí también, que mi función es solo comprobar todo lo que Él ha hablado acerca de mí.
Al ser confrontado con Su verdad, todos mis prejuicios, postulados filosóficos, y aún mis conocimientos teológicos cayeron por tierra y me sentí desnudo ante Su presencia, “desmantelado” como yo digo. Pero, ¿sabes? No me dejó confuso ni avergonzado, porque fue en ese punto donde comencé a tener la revelación de Su carácter, el principio rector que lo motiva a actuar, de esa manera a mi favor y al de todo aquél que decida creerle. ¡He comenzado a vivir verdaderamente! Cada característica de la conducta de Dios es ahora un desafío pues he de comprobar que Su naturaleza en mí puede ser expresada. Estaré expectante de lo que el Creador, mi Papá y mi Hermano Jesús me darán a conocer por el Señor Espíritu. Por falta de espacio no puedo compartirte mas, pero estaré a la espera de darte gratis, lo que gratis se me está dando.
Atentamente: Félix Román.”
* El Programa de la Escuela Pastoral HT está actualmente en su fase Piloto y próximamente estará disponible para ti a través de este sitio. Si quieres más información, por favor escríbenos: ht@itransform.net







